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LA  PRIMERA ESCUELA

Solicitud de Maestro

                         Todavía se conserva el edificio que sirvió de escuela en esta época: la Escuela vieja, edificio frío y oscuro frente a la calle de La Escuela.
 Anriguas escuelas                    
Edificio de dos plantas. En la planta baja estaba la escuela de niños y en la alta, la escuela de niñas o "costura". Es seguramente a finales del siglo XIX cuando se establece la escuela de niñas, con la voluntad de prepararlas -conforme a la mentalidad de la época-, para la casa. La mujer, sabiendo las labores necesarias, cumple su cometido. De ah í el ir a "costura". Al hombre se le debía instruir, aunque esta instrucción quedara limitada al aprendizaje de la lectura y poco más y no para todos los niños.
                     
       La enseñanza en esta época estuvo dirigida y tutelada por la Iglesia. En Alpuente, era el Obispo de Segorbe el que supervisaba y daba el placet para ser Maestro de primeras letras y regentar una escuela para impartir lo que podemos llamar enseñanza elemental, que aunque pagada por el Consejo, éste sólo intervenía en el mantenimiento de la misma. El período de enseñanza abarcaba de los seis a los diez años. Las materias que se impartían por orden de importancia era la religión, lectura, escritura y aritmética y, en algunos casos, sólo las dos primeras.

                          Tanto los edificios destinados a escuela, como los métodos y material eran muy limitados. En Alpuente sólo se disponía de una escuela donde debían asistir los niños de las aldeas más cercanas. Sólo unos bancos y unas escasas mesas reservadas a quienes estaban aprendiendo a escribir. El libro más usado era el Catecismo y abecedarios  con imágenes y frases, colgados en la pared, y alguna cartilla con normas de ortografía y gramática, era todo el material didáctico con el que se contaba.

                        Es curiosa esta solicitud, dirigida al Consejo por un vecino de la Villa, para poder optar a la plaza de Maestro de primeras letras

                         Solicitud de plaza de maestro en la Villa por un vecino
 

        Ilustres Señores:           

Martín Asensio, hijo natural de la Villa de Alpuente, y legítimo de Miguel Asensio y Felicitas Peñalver, puesto a los pies de V.Sas.

Dice: que deseoso de tomar el estado de eclesiástico y hallándose sin Beneficio(*) para lograr dicho fin y discurriendo alguno que no fuera Beneficio, ha hallado uno y es de la Escuela y es en esta forma: y dice que si V.S as.  tienen gusto de dársela con la obligación de enseñar a los niños a leer, escribir y contar, juntamente con otras cosas que se enseñan a los niños en las escuelas.
         Tiene bastante noticia de que el Señor Obispo le ordenara con dicho cargo (**), pero dice dicha Ilma. Sa que ha de ser teniendo 40 libras de cóngrua (***) y que por nada menos lo hará. Por lo cual pide  a
        V.S as. (el arriba nombrado) tengan el gusto de alargárselas pues se promete a enmendarlo en el servicio de la Escuela, poniendo todo su cuidado en que los niños aprendan todo lo que su cortedad alcanza y pues, tan a poca costa, como es el interés que pide (para esta Ilustre Villa) quedará un hijo de esta Villa acomodado y dicha Villa servida.
       Y con la esperanza de que V.Sas. le ampararán en esta ocasión, cesa en ser molesto y les guarde el Cielo a Vs Señorías los m. a. (muchos años) que puede y desea para mejor acierto y gobierno de esta Ilustre Villa de Alpuente.

                      Alpuente, Octubre 14 de 1771

                    Humilde siervo de Vs. Señorías que su mo ba

                                                                                                                  Martín  Asensio

 

Ilustre Consejo

(*). Emolumentos que se obtiene  inherentes o no a un oficio.

       (**) Era el Obispo de Segorbe el que nombraba a los Maestros en su diócesis, en aquella época.

      (***) Emolumentos impuestos por el Obispo y pagados por el Consejo.                      
                           
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